
San Joaquín, 6 de julio de 2026.- Con la llegada de las bajas temperaturas, preparar el vehículo para el invierno deja de ser una recomendación menor y se transforma en una medida clave para evitar fallas mecánicas, especialmente en las primeras horas del día.
El frío, la lluvia y las condiciones del asfalto pueden afectar distintos componentes del auto, aumentando el riesgo de desperfectos y situaciones inseguras al conducir. Por eso, desde Duoc UC sede San Joaquín, el docente de Mecánica y Automatización Industrial, Francisco Torres, entregó tres recomendaciones esenciales para enfrentar esta temporada.
Según explica el especialista, mantener el vehículo al día no solo ayuda a prolongar su vida útil, sino que también permite detectar a tiempo fallas que muchas veces pasan desapercibidas para los conductores.
Mantenciones al día: la primera barrera contra las fallas
Una de las principales recomendaciones es cumplir con las mantenciones programadas por el fabricante. Estas revisiones permiten que profesionales identifiquen posibles problemas antes de que se transformen en fallas mayores.
Entre los puntos más importantes está el estado de la batería. Durante el invierno, las bajas temperaturas pueden disminuir su capacidad de entregar voltaje, lo que suele provocar dificultades al encender el vehículo, especialmente en las mañanas.
La batería es uno de los componentes que más puede verse afectado por el frío, por lo que su revisión preventiva es fundamental antes y durante el invierno.
Neumáticos: presión y huella bajo control
Otro aspecto clave es revisar el estado y la presión de los neumáticos. Con el descenso de la temperatura, la presión puede variar, por lo que se recomienda controlarla y nivelarla cada dos o tres semanas.
Además, es importante verificar que los neumáticos mantengan el espesor recomendado por el fabricante. Una huella demasiado desgastada puede aumentar el riesgo de accidentes, sobre todo cuando el asfalto está mojado o presenta hielo.
“Una huella muy delgada puede provocar accidentes cuando las condiciones del asfalto no son las mejores, como ocurre con la lluvia o el hielo”, advierte el docente Francisco Torres.
Revisar niveles básicos también puede prevenir problemas
El tercer consejo apunta a no perder la costumbre de revisar los niveles básicos del vehículo. Aceite, refrigerante y frenos son elementos que deben mantenerse dentro de los rangos adecuados para asegurar un funcionamiento correcto.
Estas revisiones simples pueden entregar señales tempranas de problemas que requerirán mantenimiento en los próximos meses. En ese sentido, observar cambios o niveles fuera de lo habitual puede ayudar a tomar decisiones antes de que aparezca una falla más costosa o peligrosa.
Desde Duoc UC sede San Joaquín enfatizan que adoptar estas medidas de manera preventiva permite enfrentar mejor las condiciones propias del invierno y favorece una conducción más segura para conductores y pasajeros.
En una temporada marcada por el frío, la lluvia y los cambios en las condiciones del camino, revisar el vehículo a tiempo puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y una emergencia evitable.
Tamara San Román











