
San Joaquín, 24 de julio de 2026.-Mantener la autonomía, fortalecer la salud y generar nuevos vínculos comunitarios son algunos de los objetivos del programa Más Adultos Mayores Autovalentes, una iniciativa que desarrolla talleres gratuitos para personas mayores de 60 años en distintos barrios de San Joaquín.
El programa trabaja directamente en el territorio mediante actividades de movimiento, estimulación cognitiva y autocuidado. A diferencia de otras prestaciones concentradas en los centros de salud, sus talleres se realizan principalmente en juntas de vecinos, capillas, clubes y otros espacios facilitados por las propias comunidades.
Manuel Plaza, kinesiólogo del CESFAM San Joaquín e integrante de la iniciativa desde hace cerca de diez años, explicó en el programa Sintoniza tu Bienestar que el propósito central es mantener o mejorar la funcionalidad de las personas mayores.
“Es un programa cien por ciento comunitario. Realizamos talleres de actividad física, estimulación cognitiva y autocuidado en salud directamente en los barrios”, señaló el profesional.
Talleres cerca del domicilio
Al comenzar cada año, los equipos se coordinan con dirigentes sociales y responsables de espacios comunitarios para establecer los lugares y horarios de funcionamiento. Las convocatorias se concentran principalmente en las personas que viven cerca de cada taller.
Esta distribución busca evitar desplazamientos extensos, facilitar la asistencia y reforzar la participación junto a vecinos del mismo sector. En el área correspondiente al CESFAM San Joaquín, las actividades abarcan sectores como Población Chile, Músicos del Mundo, Germán Riesco, El Pinar, El Carmen, Francisco de California, René Schneider y Villa Alta, entre otros.
Los grupos pueden reunir hasta 30 participantes, dependiendo del espacio disponible y de las condiciones de las personas asistentes.
El equipo adapta los ejercicios cuando participan usuarios con mayor fragilidad o necesidades particulares, procurando que las actividades sean seguras y útiles para la vida cotidiana.
Actividad física, memoria y autocuidado
Las sesiones presenciales consideran ejercicios orientados a conservar la movilidad, el equilibrio y la capacidad para desarrollar tareas diarias. También incluyen actividades de estimulación cognitiva y contenidos relacionados con la prevención y el cuidado de la salud.
Durante la entrevista, una participante del programa destacó que los ejercicios pueden ayudar en acciones tan concretas como levantar las piernas, desplazarse con mayor seguridad o ponerse los zapatos con menos dificultad.
Además de los encuentros presenciales, los equipos utilizan grupos de WhatsApp para compartir información, videos de ejercicios y actividades cognitivas destinadas a quienes no pueden asistir temporalmente.
Esta estrategia fue complementada con talleres de alfabetización digital, orientados a reducir las dificultades que algunas personas mayores enfrentan al utilizar teléfonos móviles y plataformas de mensajería.
¿Quiénes pueden participar?
El programa está dirigido a personas mayores de 60 años que sean consideradas autovalentes según la evaluación de salud correspondiente.
Entre los principales requisitos se encuentran:
- Tener 60 años o más.
- Estar inscrito en un centro de salud de la comuna.
- Contar, idealmente, con el examen médico preventivo vigente.
- Ser autovalente o presentar riesgo de dependencia, según la evaluación profesional.
La autovalencia no significa necesariamente estar libre de enfermedades. Se refiere principalmente a la capacidad de desarrollar actividades cotidianas y desplazarse sin depender permanentemente de otra persona.
Quienes no tengan sus controles actualizados igualmente pueden solicitar información. El equipo puede orientarlos para realizar el examen preventivo y completar el proceso de ingreso.
Cómo ingresar al programa
Existen distintas vías de acceso. Una de ellas es la derivación realizada por profesionales de los centros de salud. En esos casos, el equipo revisa el domicilio de la persona y la invita al taller más cercano.
También es posible acercarse directamente al CESFAM San Joaquín, CESFAM Baeza o CESFAM Santa Teresa y consultar por el programa. Las personas que conocen un taller activo en su sector pueden conversar con el profesional encargado de la actividad.
Otra vía frecuente es la recomendación entre vecinos. De acuerdo con el kinesiólogo, muchas incorporaciones se producen luego de que participantes habituales comparten su experiencia con amistades, familiares o integrantes de otras agrupaciones.
Participación voluntaria y acompañamiento
La asistencia es voluntaria, aunque se promueve que cada integrante mantenga un compromiso con su propio proceso de salud. Cuando una persona debe ausentarse por enfermedad, traslado u otra situación, puede reincorporarse posteriormente.
“Los talleres siempre están abiertos para las personas que quieran volver. Buscamos facilitar su participación y mantener el vínculo”, explicó Manuel Plaza.
Durante los meses de invierno, la asistencia puede disminuir debido a cuadros respiratorios o dificultades de desplazamiento. En esos periodos, los contenidos enviados por teléfono permiten mantener cierta continuidad desde el hogar.
Personas de hasta 95 años han participado
El programa reúne a personas de distintas edades y trayectorias. Aunque el ingreso comienza a los 60 años, algunos talleres han contado con participantes autónomos de hasta 95 años.
Esta amplitud etaria permite que en un mismo grupo participen madres, padres, hijas o hijos. También existen personas que se mantienen vinculadas durante varios años y que posteriormente asumen un rol activo como líderes o referentes comunitarios.
Formación de líderes comunitarios
Uno de los objetivos de la iniciativa es entregar herramientas a participantes que demuestran interés por promover hábitos saludables en sus organizaciones y barrios.
Para ello se realizan diagnósticos participativos y jornadas comunales de capacitación. En estas instancias, las propias personas mayores ayudan a definir los temas que necesitan abordar.
Los encuentros reúnen a integrantes de distintos sectores de San Joaquín y permiten intercambiar experiencias, crear redes y fortalecer la participación comunitaria.
Un programa con alcance nacional
El programa Más Adultos Mayores Autovalentes se implementa en 248 comunas de Chile, aunque su funcionamiento se adapta a las condiciones territoriales de cada localidad.
En zonas rurales o con menor densidad poblacional, por ejemplo, los equipos deben recorrer mayores distancias para llegar a las comunidades. En San Joaquín, la cercanía entre barrios y centros de salud permite desarrollar una estrategia intensamente territorial.
Los tres CESFAM de la comuna cuentan con equipos vinculados al programa, los que además se coordinan para realizar actividades comunales, jornadas de formación y encuentros recreativos.
Evaluación de resultados y bienestar
Los equipos registran mensualmente sus actividades y aplican instrumentos destinados a medir aspectos como capacidad funcional, riesgo de caídas y desempeño en las actividades de la vida diaria.
A estas evaluaciones se incorporó una herramienta orientada a conocer el bienestar general de las personas mayores y el impacto que la participación tiene en su calidad de vida.
Más allá de la condición física, los profesionales observan efectos relacionados con la autoestima, la rutina semanal, la creación de amistades y la vinculación con el entorno.
La invitación a la comunidad
Desde el equipo del programa llamaron a las personas mayores que permanecen gran parte del tiempo en sus hogares a consultar en su centro de salud y asistir a una primera sesión para conocer la dinámica.
“La invitación es a vivir la experiencia. Puede ayudar a mejorar la condición física, la autoestima, la vida diaria y la relación con otras personas de la comunidad”, expresó Manuel Plaza.
Las personas interesadas pueden solicitar información durante sus controles de salud, acercarse a cualquiera de los tres CESFAM de San Joaquín o consultar por los talleres que funcionan en su propio barrio.
Jaime Oyaneder Ramírez











