Matrona de San Joaquín aclara mitos y dudas sobre lactancia materna

En una nueva edición de Sintoniza tu bienestar, la matrona Pascale Valdés, del CESFAM Santa Teresa de los Andes, explicó cómo la red de salud de San Joaquín acompaña la lactancia desde el embarazo y respondió varias de las dudas que todavía circulan entre madres y familias.

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La red comunal aborda la lactancia desde los controles prenatales hasta prestaciones específicas después del nacimiento.

San Joaquín, 7 de agosto de 2026.- Dolor al amamantar, leche que parece más líquida, tamaño del pecho, resfríos, alimentación materna o dudas sobre cuánto tiempo mantener la lactancia. Son preguntas frecuentes que pueden generar ansiedad entre las familias y que fueron abordadas por la matrona Pascale Valdés, del CESFAM Santa Teresa de los Andes, durante una nueva edición de Sintoniza tu bienestar en Radio San Joaquín.

La conversación se realizó en el marco de las actividades destinadas a promover y apoyar la lactancia materna en la comuna, con especial énfasis en entregar información antes y después del nacimiento.

Valdés explicó que el acompañamiento comienza durante los controles prenatales, instancia en la que los equipos de salud pueden resolver inquietudes y preparar a las futuras madres para las primeras horas y días posteriores al parto.

Lactancia materna desde las primeras horas de vida

Uno de los aspectos destacados fue el inicio temprano de la lactancia. La recomendación sanitaria es favorecerla durante la primera hora después del nacimiento, siempre que las condiciones de la madre y el recién nacido lo permitan.

En esos primeros días aparece el calostro, una leche de menor volumen y diferente apariencia que cumple un papel relevante en la alimentación inicial del recién nacido.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es mantener lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y, desde esa edad, incorporar alimentación complementaria mientras la lactancia continúa hasta los dos años o más.

La matrona recalcó que cada proceso puede presentar desafíos diferentes y que las dificultades no deberían llevar automáticamente a abandonar la lactancia. En esos casos, la recomendación es solicitar evaluación profesional.

¿Es normal que amamantar duela?

Uno de los primeros mitos abordados durante el programa fue la idea de que sentir dolor debe considerarse parte normal de la lactancia.

“No hay que normalizarlo”, explicó Valdés. Si bien durante los primeros días pueden aparecer molestias debido a una experiencia nueva para la madre, un dolor persistente puede estar relacionado con problemas de posición, acople, lesiones u otras condiciones que deben ser revisadas.

Un buen acople implica que el bebé consiga prenderse correctamente al pecho y realizar una succión efectiva. Además de reducir molestias, este proceso favorece la extracción de leche y estimula su producción.

El apego no depende exclusivamente de dar pecho

Otro de los mitos analizados fue que el vínculo entre madre e hijo dependería exclusivamente de la lactancia.

La profesional explicó que amamantar puede favorecer el contacto y el apego, pero el vínculo también se construye al responder a las necesidades del bebé, cargarlo, consolarlo, hablarle y mantener contacto físico.

Esto permite que padres y otras personas significativas también participen activamente en la construcción de un vínculo seguro con el recién nacido.

¿El tamaño del pecho determina cuánto alimento recibe el bebé?

La respuesta entregada durante el programa fue clara: el tamaño de la mama no permite establecer por sí solo cuánto alimento puede producir una mujer.

Valdés explicó que la producción está estrechamente relacionada con procesos hormonales y con la estimulación generada por la succión. Por esa razón, tener pechos de mayor o menor tamaño no significa automáticamente producir más o menos leche.

La leche cambia durante el proceso

También se abordó una inquietud habitual: pensar que una leche de apariencia más líquida o transparente ha dejado de alimentar.

La composición y apariencia de la leche materna pueden variar durante las distintas etapas de la lactancia. El cambio respecto del calostro de los primeros días forma parte de ese proceso y no significa, por sí solo, que la leche haya perdido su valor nutricional.

La profesional pidió además evitar expresiones como “buena leche” o “mala leche”, porque pueden generar presión innecesaria sobre las madres.

Alimentación materna y medicamentos: consultar antes de tomar decisiones

Respecto de madres vegetarianas, veganas o con otros patrones alimentarios, Valdés señaló que el foco debe estar en asegurar que sus propias necesidades nutricionales se encuentren adecuadamente cubiertas.

También llamó a evitar suspender tratamientos médicos por cuenta propia durante la lactancia, particularmente cuando se trata de medicamentos relacionados con salud mental u otras patologías que requieren seguimiento.

Ante cualquier duda sobre compatibilidad entre medicamentos y lactancia, la recomendación es consultar directamente con el equipo tratante.

¿Se debe suspender la lactancia por un resfrío?

Otro mito frecuente sostiene que una madre resfriada debería dejar de amamantar. Durante la entrevista se explicó que un cuadro respiratorio no implica automáticamente suspender la lactancia.

Las medidas de prevención como higiene de manos y precauciones frente a tos o estornudos siguen siendo importantes para disminuir la transmisión de infecciones respiratorias.

Apoyo disponible en la red de salud de San Joaquín

En la comuna existe un trabajo coordinado entre profesionales como matronas, nutricionistas y enfermeras para acompañar las distintas etapas del embarazo, puerperio, lactancia y controles infantiles.

Entre las prestaciones mencionadas se encuentran los controles prenatales, el control posterior al parto, orientación nutricional, controles del niño sano y espacios destinados específicamente a resolver dificultades relacionadas con la lactancia.

Valdés indicó que el objetivo es que las madres puedan pedir ayuda antes de que una dificultad se transforme en una razón para abandonar un proceso que desean continuar.

“El llamado es a mantener la calma, confiar en el proceso y pedir ayuda de forma oportuna”, señaló la matrona.

Un derecho que también alcanza al mundo laboral

El apoyo a la alimentación infantil no se limita al sistema sanitario. En Chile, la legislación establece que las madres trabajadoras tienen derecho a disponer de al menos una hora diaria para alimentar a sus hijos menores de dos años.

Este tiempo puede ejercerse dentro de la jornada o mediante otras modalidades contempladas legalmente, considerando las condiciones correspondientes en cada caso.

Orientación profesional frente a los mitos

La principal recomendación entregada durante Sintoniza tu bienestar fue evitar que consejos informales o contenidos difundidos en redes sociales sustituyan una evaluación profesional.

El acople, el dolor, la producción de leche y las necesidades de cada niño pueden variar, por lo que los equipos de salud de San Joaquín mantienen disponibles distintas instancias de orientación para acompañar a madres y familias durante el proceso.

La lactancia no tiene por qué vivirse desde la presión ni desde el miedo a hacerlo “perfecto”. Contar con información, acompañamiento y una evaluación oportuna puede marcar la diferencia cuando aparecen dudas o dificultades.

Jaime Oyaneder Ramírez