
San Joaquín, 27 de octubre de 2026.- Contar con un empleo no es suficiente para garantizar el bienestar de las personas. Las condiciones de seguridad, la salud mental y la prevención de accidentes también son fundamentales para avanzar hacia un trabajo digno. Así lo planteó Enrique Carrasco, director regional del Instituto de Seguridad Laboral (ISL), en una entrevista con Radio San Joaquín, donde abordó los principales desafíos de la prevención de riesgos laborales en Chile.
Trabajo decente: más allá de tener un empleo
En el marco del Día del Trabajo Decente, que se conmemora cada 7 de octubre, Carrasco explicó que este concepto apunta a garantizar que las personas puedan desarrollar sus labores en ambientes seguros y saludables, con condiciones que protejan su integridad física y mental.
El representante del ISL señaló que avanzar en esta materia requiere la participación del Estado, los empleadores y los trabajadores. La existencia de normas es importante, pero su efectividad depende de que las medidas preventivas se implementen y se mantengan en el tiempo.
Durante la conversación, destacó que las condiciones básicas de higiene y seguridad, como disponer de baños adecuados, comedores habilitados, agua potable y espacios con temperaturas apropiadas, son parte de los estándares que deben cumplir los lugares de trabajo.
En ese contexto, mencionó el Decreto Supremo N.º 594, que establece condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo, y el Decreto Supremo N.º 44, que fortalece la gestión preventiva de los riesgos laborales.
Decreto Supremo 44: una gestión preventiva más sistemática
Uno de los temas abordados en la entrevista fue la aplicación del Decreto Supremo N.º 44, normativa que entró en vigor el 1 de febrero de 2025 y que establece nuevas disposiciones para la gestión de la seguridad y salud en el trabajo.
Según explicó Carrasco, el enfoque preventivo busca superar las acciones aisladas, como realizar una capacitación puntual o una inspección ocasional, para avanzar hacia un sistema que permita identificar los peligros, evaluar los riesgos, implementar medidas de control y verificar su cumplimiento.
El director regional del ISL también destacó la importancia de los comités paritarios y de los mecanismos de participación de los trabajadores, considerando que la prevención debe formar parte de la organización cotidiana de las empresas.
La prevención no termina con identificar un riesgo: requiere implementar medidas, hacer seguimiento y evaluar periódicamente si están funcionando.
Este enfoque busca que las empresas puedan reconocer oportunamente las condiciones peligrosas y actuar antes de que se produzca un accidente o una enfermedad profesional.
Salud mental laboral: los riesgos que también deben prevenirse
La entrevista también puso el foco en los factores psicosociales presentes en los ambientes laborales. Las exigencias excesivas, el estrés sostenido y otras situaciones que afectan el bienestar de los trabajadores pueden tener consecuencias tanto en el trabajo como en la vida familiar.
Carrasco explicó que estos problemas requieren atención y seguimiento, ya que sus efectos pueden acumularse con el tiempo. Por eso, consideró fundamental identificar las situaciones que afectan a los trabajadores y abordarlas de manera coordinada entre las empresas, sus equipos y los organismos administradores.
“No hay una solución mágica”, planteó durante la conversación, al referirse a la necesidad de mantener un trabajo preventivo a largo plazo para enfrentar los riesgos psicosociales.
El representante del ISL también señaló que los trabajadores que adviertan que sus condiciones laborales están afectando su salud deben comunicar la situación y buscar orientación para determinar las medidas que correspondan.
En este ámbito, la prevención no consiste únicamente en reaccionar cuando aparece un problema, sino también en generar condiciones organizacionales que contribuyan al bienestar de las personas.
Denuncias y derechos de los trabajadores
Otro de los puntos abordados fue el temor que pueden experimentar algunos trabajadores al denunciar condiciones inseguras por miedo a perder su empleo.
Carrasco indicó que existen mecanismos para realizar denuncias anónimas y que los organismos fiscalizadores cumplen un papel relevante en la revisión de las condiciones laborales. También explicó que, dependiendo de la situación detectada, pueden adoptarse medidas correctivas y, cuando corresponda, aplicarse sanciones.
El objetivo es que los trabajadores puedan informar sobre situaciones que comprometan su seguridad y salud, sin que la prevención dependa exclusivamente de su capacidad individual para reconocer o enfrentar los riesgos.
Durante la entrevista también se abordaron los atrasos en el pago de remuneraciones. Sobre este punto, se explicó que los trabajadores de empresas privadas pueden recurrir a la Dirección del Trabajo, mientras que las situaciones relacionadas con instituciones públicas deben canalizarse por las vías correspondientes, incluida la Contraloría General de la República cuando proceda.
Qué asesoría entrega el Instituto de Seguridad Laboral
El director regional explicó que el ISL cumple funciones de prevención y protección frente a accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, en el marco de la Ley N.º 16.744.
Entre sus acciones se encuentran las capacitaciones, las evaluaciones de riesgos, las mediciones ambientales, la vigilancia de la salud ocupacional y la entrega de indicaciones preventivas a los empleadores, según las necesidades de cada actividad laboral.
El organismo también contempla prestaciones médicas y económicas cuando se producen accidentes del trabajo, accidentes de trayecto o enfermedades profesionales cubiertas por el seguro.
Carrasco precisó que los empleadores pueden acercarse a su organismo administrador para solicitar orientación y apoyo preventivo. En el caso de las empresas adheridas al ISL, este acompañamiento permite identificar brechas, revisar las condiciones de seguridad y establecer medidas para mejorar los espacios laborales.
La prevención también depende de las condiciones de trabajo
Durante la conversación, Carrasco planteó que la seguridad laboral no debe descansar únicamente en la responsabilidad individual de cada trabajador. También es necesario diseñar procesos y espacios que reduzcan la posibilidad de que un error termine en un accidente.
Como ejemplo, explicó que una empresa puede implementar medidas de ingeniería y modificar la disposición de sus equipos para evitar que una distracción o una equivocación provoquen una lesión.
Este planteamiento apunta a que la prevención debe considerar tanto las conductas como las condiciones en que se realizan las tareas. A ello se suma la importancia de mantener los espacios ordenados, capacitar a los equipos y promover hábitos seguros dentro y fuera del trabajo.
Desde esta perspectiva, invertir en seguridad también puede contribuir a mejorar la organización de los procesos y evitar pérdidas asociadas a accidentes, daños y desperdicios.
Un desafío compartido entre trabajadores y empleadores
Al cerrar la entrevista en Radio San Joaquín, Enrique Carrasco reiteró la importancia de que las empresas se acerquen a sus organismos administradores para recibir asesoría y avanzar en el cumplimiento de las medidas de seguridad y salud laboral.
El desafío, sostuvo, consiste en desarrollar una cultura preventiva que no se limite al cumplimiento formal de las normas, sino que se traduzca en prácticas cotidianas y condiciones de trabajo adecuadas.
El objetivo es que cada trabajador pueda terminar su jornada en condiciones seguras y regresar a su hogar sin haber sufrido un accidente ni ver comprometida su salud.
La prevención de riesgos laborales requiere un esfuerzo sostenido. La identificación de peligros, la participación de los trabajadores y el compromiso de los empleadores son elementos fundamentales para avanzar hacia ambientes laborales más seguros y saludables en Chile.
Jaime Oyaneder Ramírez














