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ISL entrega recomendaciones para enfrentar las bajas temperaturas

Las bajas temperaturas no solo generan incomodidad: también pueden dificultar los movimientos, favorecer accidentes y aumentar los riesgos para quienes trabajan al aire libre. En conversación con Radio San Joaquín, el director regional del Instituto de Seguridad Laboral, Enrique Carrasco, entregó recomendaciones para enfrentar estas condiciones durante el invierno.

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Tiritones y manos entumecidas son señales que requieren prestar atención a la exposición al frío.

San Joaquín, 10 de agosto de 2026.- Las bajas temperaturas pueden convertirse en un factor de riesgo para quienes deben trabajar al aire libre durante el invierno. El frío prolongado puede dificultar los movimientos, afectar especialmente las manos y aumentar las posibilidades de sufrir accidentes laborales o de trayecto.

Así lo explicó Enrique Carrasco, director regional del Instituto de Seguridad Laboral (ISL), durante una conversación con Radio San Joaquín, en la que entregó recomendaciones para enfrentar las jornadas con temperaturas bajo cero.

De acuerdo con el representante del ISL, la exposición prolongada al frío puede generar desde estrés térmico e hipotermia hasta dificultades para realizar movimientos precisos. En trabajos manuales, por ejemplo, el entumecimiento de las manos puede afectar la capacidad de desarrollar determinadas tareas y favorecer la ocurrencia de accidentes.

Una de las principales recomendaciones es vestirse por capas. Esta modalidad permite agregar o retirar prendas según las condiciones de la jornada y evitar que la humedad aumente la sensación de frío. El uso de guantes, gorro, bufanda y prendas adecuadas también forma parte de las medidas preventivas.

La hidratación es otro elemento relevante. Carrasco explicó que el agua cumple un papel importante en la regulación de la temperatura corporal y recomendó evitar depender de bebidas con efecto diurético, como el café, para hidratarse durante una jornada expuesta al frío.

La alimentación también puede contribuir a enfrentar las bajas temperaturas. En este contexto, el especialista señaló que las preparaciones calientes pueden aportar líquidos y energía, por lo que una sopa puede ser una alternativa adecuada durante los periodos de mayor exposición.

Las pausas en lugares cálidos son una medida preventiva clave cuando la exposición al frío se prolonga. Para quienes trabajan a la intemperie, ingresar periódicamente a un espacio de mayor temperatura permite reducir el tiempo de exposición y recuperar condiciones de confort térmico.

El frío tampoco es el único factor que puede aumentar los riesgos durante el invierno. La lluvia, la escarcha, la neblina y el viento pueden generar superficies resbaladizas y reducir la visibilidad, tanto para peatones como para conductores.

En el caso de quienes se desplazan caminando, el llamado es a hacerlo lentamente, utilizar pasos cortos, mantener una mano libre para conservar el equilibrio y prestar atención a las condiciones del terreno. También se recomienda evitar zonas inundadas o lugares donde no sea posible identificar qué existe debajo del agua.

Para los conductores, en tanto, la lluvia puede aumentar la distancia necesaria para detener un vehículo y reducir la visibilidad. Por ello, el llamado es a disminuir la velocidad y mantener una conducción especialmente preventiva.

Otro punto abordado durante la entrevista fueron las señales que pueden indicar una exposición excesiva al frío. Los tiritones y las manos entumecidas son señales a las que se debe prestar atención, especialmente cuando se mantienen durante una jornada de trabajo.

Respecto de los empleadores, Carrasco recordó que quienes tienen trabajadores expuestos a condiciones de frío deben adoptar medidas preventivas, incluyendo pausas y espacios que permitan recuperar una temperatura de confort, además de proporcionar condiciones adecuadas para la hidratación.

El representante del ISL también llamó a considerar que las condiciones climáticas han experimentado cambios y que eventos de temperaturas extremas pueden presentarse en zonas donde anteriormente no eran habituales.

Por ello, la recomendación es revisar las condiciones meteorológicas antes de iniciar la jornada y preparar con anticipación la vestimenta y las medidas necesarias. La prevención, planteó Carrasco, debe comenzar antes de que ocurra un accidente.

Desde el Instituto de Seguridad Laboral señalaron que continuarán desarrollando campañas preventivas durante el año, con información dirigida especialmente a trabajadores que enfrentan condiciones climáticas extremas en sus labores.

Jaime Oyaneder Ramírez