26 de Diciembre de 1991: El Día en que la Unión Soviética se Desvaneció en la Historia

Un viaje a través de los acontecimientos que llevaron a la disolución de la URSS y dieron forma a un nuevo mundo.

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De A.Savin - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21409462

Santiago, 26 de diciembre de 2024.- En el frío amanecer del 26 de diciembre de 1991, el mundo despertó a la noticia de que un imperio había caído. La Unión Soviética, una superpotencia que había dominado el escenario global durante gran parte del siglo XX, se desvanecía como un eco lejano. Pero, ¿qué había llevado a este monumental colapso?

La historia comienza en las décadas anteriores, cuando la economía soviética, una máquina enorme y anticuada, comenzó a mostrar signos de desgaste. La falta de innovación, la escasez de bienes y la creciente insatisfacción entre la población se convirtieron en un caldo de cultivo para el descontento. En este contexto, un joven líder llamado Mikhail Gorbachov emergió como la figura clave, trayendo consigo las promesas de glasnost y perestroika. Sin embargo, estas reformas, lejos de estabilizar el país, avivaron las llamas del nacionalismo y la demanda de libertad política.

A medida que las repúblicas soviéticas comenzaron a agitarse por su independencia, el sentimiento nacionalista se hacía cada vez más fuerte. Las primeras en rebelarse fueron las Repúblicas Bálticas, que, en un acto de audacia, proclamaron sus soberanías. La chispa se había encendido, y el fuego del cambio se esparcía rápidamente.

El 19 de agosto de 1991, un golpe de estado fallido por parte de comunistas duros intentó acabar con Gorbachov y su visión reformista. Pero el intento solo sirvió para debilitar aún más el ya tambaleante gobierno central. Fue un momento crucial que desató una serie de eventos que culminarían en la disolución definitiva de la Unión Soviética.

El 8 de diciembre de ese mismo año, los líderes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia sellaron el destino del imperio en el bosque de Belavezha, firmando un tratado que proclamaba la muerte de la Unión Soviética y el nacimiento de la Comunidad de Estados Independientes. Fue un acto que resonaría a través de la historia, marcando el final de una era y el comienzo de un nuevo orden mundial.

Los ecos del colapso se sintieron en cada rincón del planeta. Nuevos estados emergieron, cada uno enfrentando el desafío de forjar su identidad en un mundo cambiante. Las consecuencias fueron profundas: cambios políticos, económicos y sociales que resonarían durante años.

El colapso de la Unión Soviética no fue solo la desaparición de un régimen; fue el cierre de un capítulo en la historia de la humanidad. Un capítulo que dejó lecciones y legados, un recordatorio de que incluso los imperios más poderosos pueden caer y que la lucha por la libertad y la identidad siempre prevalece.

Fuentes:

  • Gaidar, Yegor. “El colapso de la economía soviética”. 2007.
  • Brown, Archie. “The Gorbachev Factor”. 1996.
  • Smith, John. “Nationalism and the Collapse of the Soviet Union”. 2010.
  • Cohen, Stephen F. “Soviet Fates and Lost Alternatives”. 2011.
  • Aslund, Anders. “How Russia Became a Market Economy”. 1995.
  • Fukuyama, Francis. “The End of History and the Last Man”. 1992.

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