
San Joaquín, 5 de febrero de 2026.- A 59 años de la muerte de Violeta Parra, Chile conmemora a la folclorista, poeta y artista visual que transformó la cultura nacional con una obra que reflejó la identidad y el sentir del pueblo. Desde sus inicios en Ñuble hasta su trágico final en La Reina, su legado perdura en la música, las artes y la memoria colectiva.
Infancia y primeros pasos artísticos
Violeta Parra Sandoval nació el 4 de octubre de 1917 en San Carlos, Ñuble, hija de Nicanor Parra Alarcón y Clarisa Sandoval. Tras la muerte de su padre, se vio obligada a cantar junto a sus hermanos para ayudar a la familia. A los 12 años ya componía sus primeras canciones, inspiradas en el folclor campesino y en su entorno natural.
Vida familiar y relaciones personales
En 1938, contrajo matrimonio con Luis Cereceda, con quien tuvo a Isabel y Ángel Parra, ambos futuros representantes de la Nueva Canción Chilena. Su vida sentimental, marcada por pérdidas y separaciones, influyó en la profundidad emocional de su obra.
Entre 1960 y 1966, mantuvo una relación con el músico suizo Gilbert Favre, fuente de inspiración para temas como Run Run se fue pa’l norte y Qué he sacado con quererte.
Discografía y recopilaciones del folclor
Parra fue pionera en la recopilación y preservación del folclor chileno, con más de 3.000 canciones tradicionales registradas.
Entre sus discos más destacados están:
El folklore de Chile (1957-1959)
Recordando a Chile (1965)
Las últimas composiciones (1966), que incluye Gracias a la vida y Volver a los 17
Arte visual y proyección internacional
En la década de 1950, Violeta recorrió Chile junto a su hermano Nicanor Parra y artistas como Pablo Neruda recopilando expresiones populares.
Durante su estadía en Europa (1955-1957), grabó en París y expuso obras propias. En 1964, se convirtió en la primera artista latinoamericana invitada al Museo del Louvre, donde presentó arpilleras, óleos y bordados con contenido social y religioso.
La Carpa de La Reina y los años finales
En 1965, fundó la Carpa de La Reina, concebida como un espacio educativo y cultural dedicado al folclor. El proyecto enfrentó dificultades económicas, reflejo de la escasa valoración institucional de su trabajo.
El 5 de febrero de 1967, Violeta Parra murió en ese mismo lugar, dejando una obra que se transformó en símbolo de libertad creativa y compromiso social.
Línea de tiempo: los hitos de Violeta Parra
1917 – Nace en San Carlos, Ñuble.
1929 – Muere su padre; comienza a cantar con sus hermanos.
1932 – Se traslada a Santiago y trabaja en bares interpretando canciones populares.
1938 – Se casa con Luis Cereceda y nacen Isabel y Ángel Parra.
1954–1955 – Inicia su labor de recopilación del folclor chileno en zonas rurales.
1955–1957 – Viaja a Europa, donde graba discos y difunde la música chilena.
1959 – Obtiene el Premio Caupolicán por su contribución cultural.
1964 – Expone arpilleras y pinturas en el Museo del Louvre.
1965 – Funda la Carpa de La Reina en Santiago.
1966 – Publica Las últimas composiciones, su última obra discográfica.
1967 – Se suicida en La Reina a los 49 años.
2015 – Se inaugura el Museo Violeta Parra en Santiago.
2026 – Chile conmemora 59 años de su fallecimiento.
El legado en la cultura chilena
La obra de Violeta Parra continúa inspirando a músicos, poetas y artistas visuales. Su influencia fue decisiva en el surgimiento de la Nueva Canción Chilena y sus composiciones han sido interpretadas por figuras como Mercedes Sosa, Joan Báez y Quilapayún. Actualmente, instituciones como el Museo Violeta Parra y la Casa Museo de San Carlos mantienen vivo su legado, reafirmando su rol como una de las creadoras más importantes de la historia cultural de Chile.












