
San Joaquín, 15 de enero de 2026.- El turismo aventura se ha consolidado como una alternativa creciente para quienes buscan experiencias activas en contacto con la naturaleza. En el programa Santo remedio, transmitido por Radio San Joaquín, especialistas analizaron el enfoque profesional de esta disciplina, la formación de guías y las medidas necesarias para desarrollar actividades recreativas de forma segura durante las vacaciones.
Un espacio radial dedicado al bienestar y la educación
El programa Santo remedio es una iniciativa conjunta del Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica Santo Tomás, sede San Joaquín, y Radio San Joaquín 107.9 FM. El espacio tiene como objetivo compartir conocimientos prácticos y educativos con la comunidad, abordando temas de interés social vinculados al bienestar y la calidad de vida.
En uno de sus episodios, el foco estuvo puesto en el turismo aventura, una disciplina que combina recreación, actividad física y contacto directo con entornos naturales.
Qué es el turismo aventura y en qué se diferencia del turismo tradicional
Según explicó Rodrigo Olate, jefe de la carrera de Turismo Aventura de Santo Tomás, esta área también es conocida como turismo de intereses especiales o turismo de experiencia.
“No se trata de un turismo contemplativo, sino de un turismo activo, donde la experiencia se desarrolla en un entorno de riesgo controlado”, señaló.
A diferencia del turismo tradicional, el visitante participa activamente en actividades como trekking, escalada, kayak o travesías en montaña, siempre bajo la supervisión de guías especializados.
Un modelo formativo basado en la actividad física y la práctica
La carrera de Turismo Aventura de Santo Tomás San Joaquín se imparte en el Centro de Entrenamiento Olímpico (CEO), ubicado en Ñuñoa. Este entorno permite a los estudiantes formarse en un espacio orientado completamente a la actividad física y el deporte.
El programa contempla cuatro semestres, con énfasis permanente en:
Condición física y preparación técnica
Prácticas en terreno
Control y gestión del riesgo
Formación teórica complementaria
“Nuestros estudiantes se preparan física y técnicamente durante toda la carrera”, explicó Volante.
Prácticas progresivas y expediciones reales
La formación incluye salidas graduales, que comienzan con actividades de corta duración y avanzan hacia expediciones de mayor complejidad. En etapas finales, los estudiantes participan en travesías de varios días, incluyendo campamentos de montaña y nieve.
Estas actividades se realizan con equipamiento técnico certificado, proporcionado por la institución, lo que permite estandarizar condiciones de seguridad.
Campo laboral y oportunidades profesionales
El turismo aventura ofrece un campo laboral amplio y diverso. Los titulados pueden desempeñarse en:
Operadores turísticos y agencias especializadas
Municipalidades y organismos públicos
Parques nacionales y áreas protegidas
Clubes deportivos y organizaciones privadas
Emprendimientos propios vinculados al turismo activo
La carrera también fomenta el emprendimiento y la innovación, competencias incluidas en la malla curricular.
Idiomas y empleabilidad en un mercado internacional
La formación considera una carga significativa de inglés, con hasta ocho horas semanales, además de instancias para aprender portugués, debido al flujo constante de turistas extranjeros, especialmente desde Brasil.
Este enfoque responde a las necesidades del mercado turístico nacional e internacional, donde la comunicación efectiva es un factor clave.
Vacaciones de aventura: cómo reducir los riesgos
Durante el programa, se abordó la importancia de planificar las vacaciones activas con criterios de seguridad. Entre las recomendaciones principales se destacan:
Informarse previamente sobre el lugar y la actividad
Planificar rutas, tiempos y condiciones climáticas
Contratar operadores turísticos certificados
Utilizar equipamiento adecuado y certificado
Evaluar las propias capacidades físicas
“No existe el mal clima, existe el mal equipamiento”, afirmó Volante.
Equipamiento básico recomendado para actividades al aire libre
Entre los elementos mínimos sugeridos se encuentran:
Mochila adecuada
Cortaviento y abrigo térmico
Agua y alimentos energéticos
Botiquín personal
Linterna frontal
Silbato de emergencia
Estos elementos responden a criterios básicos de prevención y autocuidado en entornos naturales.
Turismo aventura y responsabilidad ambiental
Uno de los pilares formativos de la carrera es el principio “No deje rastro” (Leave No Trace), que promueve el respeto por los ecosistemas y la reducción del impacto ambiental.
Este enfoque busca que las actividades turísticas se desarrollen sin alterar los entornos naturales, fomentando una relación responsable con la naturaleza.
Chile como destino internacional de turismo aventura
Chile ha sido reconocido en múltiples ocasiones como destino líder en turismo aventura a nivel mundial, debido a su diversidad geográfica, que incluye desierto, cordillera, bosques, costa y zonas australes.
Este reconocimiento implica también una mayor responsabilidad en la formación de profesionales capacitados para operar bajo estándares de seguridad y sustentabilidad.
H2: Acceso a la carrera y requisitos de ingreso
Para postular a Turismo Aventura en Santo Tomás, los requisitos incluyen:
Licencia de enseñanza media
Certificado médico y electrocardiograma
Acreditación de aptitud para actividad física
No se exige puntaje de acceso, lo que amplía las posibilidades de ingreso a personas con distintos perfiles y edades.
Un enfoque centrado en la seguridad y la comunicación
La formación incorpora el desarrollo de habilidades blandas, liderazgo y comunicación efectiva, competencias consideradas fundamentales para la labor de guía.
Diversos estudios y análisis de accidentes en actividades al aire libre coinciden en que una mala comunicación y una deficiente toma de decisiones son factores recurrentes en situaciones de riesgo.
El turismo aventura continúa posicionándose como una alternativa relevante dentro del sector turístico chileno. La formación profesional, la planificación adecuada y el control del riesgo aparecen como elementos centrales para el desarrollo seguro de actividades recreativas, tanto para visitantes nacionales como extranjeros, en los diversos entornos naturales del país.













