Raúl Segovia, profesor de Santo Tomás sede San Joaquín, explica cómo comenzar a entrenar

El profesor Raúl Segovia explicó en el programa Santo Remedio cómo empezar a entrenar en el gimnasio sin errores ni lesiones.

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Profesor de Santo Tomás sede San Joaquín explica cómo empezar a entrenar en el gimnasio sin errores

San Joaquín, 26 de marzo de 2026.- El interés por iniciar rutinas de ejercicio ha aumentado en los últimos años, especialmente con la expansión de los gimnasios y la mayor preocupación por la salud física. En el programa radial Santo Remedio, conducido por Felipe Díaz, el profesor Raúl Segovia, docente de la carrera de Preparador Físico del CFT Santo Tomás sede San Joaquín, explicó cuáles son los pasos iniciales para comenzar a entrenar de forma segura.

La importancia de una evaluación física

Durante la conversación, Raúl Segovia explicó que antes de iniciar una rutina es recomendable realizar una evaluación física inicial, que permita conocer la condición de cada persona.

Esta evaluación puede incluir mediciones como:

  • peso corporal
  • porcentaje de grasa
  • capacidad aeróbica
  • niveles de fuerza

Según señaló el especialista, estos antecedentes permiten establecer un punto de partida para ajustar la intensidad del entrenamiento.

Exceso de intensidad al inicio

Uno de los errores más comunes, según indicó Raúl Segovia, es comenzar con entrenamientos demasiado intensos desde el primer día.

Durante la conversación con Felipe Díaz, el docente explicó que muchas personas buscan alcanzar rápidamente altos niveles de esfuerzo físico, lo que puede provocar dolor muscular excesivo o desmotivación.

Por esta razón, recomendó iniciar con cargas progresivas que permitan al cuerpo adaptarse gradualmente.

Copiar rutinas sin adaptación

Otro error frecuente es replicar rutinas vistas en internet o redes sociales sin considerar las condiciones físicas personales.

El profesor explicó que estos programas no siempre están diseñados para todas las personas, por lo que es importante adaptar los ejercicios según edad, nivel de actividad física y objetivos.

Frecuencia recomendada para principiantes

El especialista indicó que quienes comienzan a entrenar pueden iniciar con:

  • 3 a 4 sesiones semanales
  • entrenamientos de 45 a 60 minutos
  • combinación de ejercicio cardiovascular y entrenamiento de fuerza

De acuerdo con Raúl Segovia, la regularidad en el entrenamiento es uno de los factores más importantes para lograr resultados a largo plazo.

Alimentación y suplementos en el entrenamiento

Rol de la nutrición

Durante el programa, el docente señaló que la alimentación cumple un papel clave en el rendimiento físico y los resultados del entrenamiento.

Por este motivo, explicó que en algunos casos es recomendable complementar el trabajo físico con la orientación de un nutricionista, quien puede establecer planes alimentarios acordes a los objetivos de cada persona.

Consumo de suplementos

Respecto a suplementos como proteína o creatina, el especialista indicó que suelen considerarse seguros cuando se utilizan en cantidades adecuadas.

Sin embargo, aclaró que no son indispensables, especialmente cuando la persona mantiene una dieta equilibrada que incluya alimentos ricos en proteína como huevos, pollo o lácteos.


Ejercicio en personas mayores o con limitaciones

Durante el programa radial, también se abordaron consultas de auditores sobre ejercicio en adultos mayores.

El profesor explicó que, incluso sin acceso a un gimnasio, es posible realizar actividad física mediante ejercicios simples como:

  • caminatas
  • movimientos con pesos livianos
  • ejercicios de fuerza con el propio peso corporal

Estas actividades contribuyen a mantener la masa muscular y mejorar el equilibrio, factores relevantes para la salud en edades avanzadas.

Actividad física como hábito de largo plazo

Hacia el final de la conversación con Felipe Díaz, Raúl Segovia señaló que la actividad física debe entenderse como un hábito permanente, más que como una práctica temporal.

El especialista indicó que mantener rutinas de ejercicio puede contribuir a mejorar la salud general, prevenir problemas asociados al sedentarismo y fortalecer la capacidad física a lo largo del tiempo.