Psicólogos explican cómo el ocio influye en la salud mental

Psicólogos explican por qué el ocio y el aburrimiento son claves para la salud mental en una sociedad marcada por la productividad constante.

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San Joaquín, 16 de enero de 2026.- En una sociedad marcada por la productividad constante y la falta de pausas, conceptos como el ocio y el aburrimiento suelen ser subvalorados. Sin embargo, especialistas en psicología advierten que ambos cumplen funciones relevantes para la salud mental, el desarrollo personal y el bienestar emocional, especialmente en contextos de alta exigencia y sobreestimulación tecnológica.

Ocio y salud mental: una diferencia clave

Los psicólogos Nicole Garstman y Cristóbal Massa, explican que el ocio no equivale simplemente al tiempo libre. Se trata de experiencias significativas que resultan gratificantes para cada persona y que no necesariamente están asociadas a obligaciones, horarios o productividad económica.

“El ocio tiene que ver con hacer algo que tenga sentido personal, que genere agrado y que pueda repetirse por gusto propio”, señalan durante el podcast Psicología en tu casa.

Actividades con sentido personal

Leer, dibujar, caminar, meditar o ver una película pueden constituir experiencias de ocio, siempre que resulten significativas para quien las realiza. Estas actividades permiten desarrollar intereses, fortalecer la identidad personal y favorecer el equilibrio emocional.


El aburrimiento como señal y oportunidad

El aburrimiento, según explican los especialistas, suele percibirse como una experiencia incómoda, pero puede cumplir una función adaptativa. En algunos casos, permite identificar insatisfacciones, cuestionar rutinas y abrir espacio a la creatividad.

“El aburrimiento puede empujarnos a buscar algo distinto, a preguntarnos qué queremos hacer o qué nos genera interés”, explican.

Diferencias entre aburrimiento y depresión

Los psicólogos advierten que el aburrimiento no debe confundirse con trastornos de salud mental. A diferencia de la depresión, el aburrimiento no implica una pérdida profunda del sentido vital, sino una incomodidad transitoria que puede movilizar cambios.


Tecnología y sobreestimulación constante

Uno de los factores que más influye en la dificultad para experimentar ocio y aburrimiento es el uso intensivo de tecnologías y redes sociales. La exposición permanente a estímulos rápidos y recompensas inmediatas reduce la capacidad de concentración y limita los espacios de pausa.

Según lo señalado en el podcast, estudios recientes indican una disminución en los niveles de atención sostenida asociada al uso excesivo de redes sociales, especialmente en niños, niñas y adolescentes.


Ocio, identidad y bienestar emocional

El ocio permite generar recompensas a largo plazo, asociadas al cumplimiento de objetivos personales y al bienestar sostenido. A diferencia de los estímulos inmediatos, estas experiencias contribuyen a una mayor estabilidad emocional y a la construcción de sentido personal.

Los especialistas destacan que el desafío actual no es eliminar la tecnología, sino revisar la forma en que se utiliza y recuperar espacios de pausa, reflexión y reposo.

Recomendaciones para favorecer el ocio

Entre las sugerencias planteadas se incluyen acciones simples como apagar dispositivos electrónicos por periodos acotados, dar paseos sin un objetivo específico o permitir momentos de pausa sin estímulos constantes. Estas prácticas facilitan la conexión con las propias necesidades y favorecen la salud mental.