De la piocha de O’Higgins al Ford Galaxie: los símbolos que marcan el cambio de mando

Historia y significado de la banda presidencial, la piocha de O’Higgins y el Ford Galaxie en el cambio de mando de Chile.

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ceremonia presidencial Chile

San Joaquín, 10 de marzo de 2026.- El cambio de mando presidencial en Chile dura menos de una hora, pero reúne símbolos que se repiten desde hace más de un siglo. La banda tricolor, la piocha de O’Higgins y el histórico Ford Galaxie forman parte de una ceremonia donde cada gesto y objeto refleja la continuidad institucional del país

De directores supremos a presidentes de la República

En 1826, Chile reemplazó la figura del Director Supremo por el cargo de Presidente de la República, iniciando así las primeras ceremonias formales de investidura presidencial. Durante los primeros años, con mandatarios como Manuel Blanco Encalada y Ramón Freire, los juramentos estuvieron marcados por un contexto político inestable.

A lo largo del siglo XIX, el acto de asumir el poder se consolidó en el Congreso Nacional en Santiago, donde gobernantes como José Joaquín Prieto, Manuel Montt y José Manuel Balmaceda establecieron un protocolo más solemne y repetido.

Sin embargo, la tradición se interrumpió en distintos momentos de la historia. El quiebre institucional de 1973 dio inicio a un período de 17 años sin traspasos de mando entre presidentes electos. La ceremonia volvió a realizarse el 11 de marzo de 1990, cuando Patricio Aylwin recibió el mando de Augusto Pinochet.


La banda presidencial y la piocha de O’Higgins

El símbolo visible del jefe de Estado

La banda presidencial, con los colores de la bandera chilena, se coloca sobre el torso del mandatario y lo identifica como jefe de Estado. Aunque cada presidente puede tener su propia banda, el elemento central del símbolo es la piocha de O’Higgins, que se fija en uno de sus extremos.

Una estrella de oro como emblema del poder

La piocha de O’Higgins es una estrella pentagonal de oro esmaltada en rojo, de aproximadamente 7 centímetros de diámetro. Desde el siglo XIX se considera el emblema que representa la autoridad presidencial.

Durante la ceremonia, el momento clave ocurre cuando la piocha se engancha a la banda del nuevo mandatario. Ese gesto marca formalmente la transferencia del poder, equivalente al uso del bastón de mando en otros países.

Alrededor de esta pieza también han surgido relatos y supersticiones. Entre ellos, la idea de que si la piocha cae durante la ceremonia podría anticipar dificultades en el mandato presidencial, una creencia repetida en anécdotas y cobertura mediática.


Desapariciones y réplicas del símbolo presidencial

La piocha también ha sido protagonista de episodios polémicos. Durante el cambio de mando de 1990, cuando Augusto Pinochet entregó la banda a Patricio Aylwin, surgieron dudas sobre si la pieza utilizada era el emblema original.

Con el tiempo se conoció que la piocha original desapareció durante el bombardeo al Palacio de La Moneda, por lo que se recurrió a una réplica. El hecho dio origen a investigaciones periodísticas y discusiones sobre el destino del símbolo histórico.

En 2010, la ceremonia entre Michelle Bachelet y Sebastián Piñera se desarrolló pocos días después del terremoto del 27 de febrero, con réplicas sísmicas durante el acto. Los movimientos telúricos obligaron a realizar una ceremonia más breve y austera.


Del carruaje presidencial al Ford Galaxie

El cambio impulsado en 1970

Durante décadas, los presidentes chilenos llegaron a la ceremonia en un carruaje asociado a la presidencia de José Manuel Balmaceda, símbolo de una tradición heredada del siglo XIX.

En 1970, Salvador Allende decidió reemplazar ese carruaje por un automóvil descapotable: un Ford Galaxie 500 XL de 1966.

Un vehículo convertido en símbolo institucional

El automóvil había sido utilizado previamente durante la visita de Estado de la reina Isabel II en 1968, cuando recorrió Santiago junto al presidente Eduardo Frei Montalva.

Desde entonces, el Ford Galaxie se incorporó a las ceremonias oficiales más relevantes, como cambios de mando, desfiles de Fiestas Patrias y actos presidenciales. El vehículo es mantenido como parte del patrimonio cultural de la Presidencia y se traslada especialmente para cada ceremonia.


El ritual presidencial que se repite cada 11 de marzo

El cambio de mando en Chile sigue una secuencia protocolar que suele durar alrededor de 45 minutos. La ceremonia incluye:

  • ingreso al Salón de Honor del Congreso Nacional

  • juramento o promesa presidencial

  • entrega de la banda presidencial

  • colocación de la piocha de O’Higgins

  • firma de los documentos oficiales de investidura

Desde 1990, estas ceremonias se realizan en Valparaíso, sede del Congreso Nacional. Allí se repite la escena que ha marcado la transición del poder en el país: la banda cruzando el pecho del nuevo mandatario, la piocha fijada al emblema presidencial y el histórico Ford Galaxie acompañando el recorrido oficial.

Jaime Oyaneder Ramírez